Nos dice Kafka, y pensaba yo en un melancólico Adán que vomita la manzana.
Mientras recuerda el deseo irrecuperable que los condujo a cientos de escondites de la gracia de dios.
Eva, crucificada en un juego sexual, dice en silencio los ecos de un pasado irreverente.
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Sí, a veces nosotros mismos buscamos nuestra 'perdición'; pero es lo que tiene vivir.
ResponderSuprimirSaludos,
Gracias a lo que está escrito sobre Eva la mujer ha tenido que vivir y vive en un estado de sumisión...
ResponderSuprimirPero yo veo a Eva como una persona que buscaba respuestas del porqué de ese árbol prohibido, es lago así como la primera cientifica que quería llegar a una conclusión a través de un experimento...
Besosss!!!