su sombra lo invitaba a la reflexión, pero desaparecía minutos después. Quedando él, errante en la oscuridad (buscando un eco).
Mientras su silencio le pedía a gritos ser escuchado.
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un pequeño refugio para la fuga de ideas
Las sombras tienen muy mala leche. Te dejan en la estacada en menos que canta un gallo,
ResponderSuprimirSaludos,
Nunca saldremos de la oscuridad camarada, somos seres finitos. Por otro lado el silencio puede ser leido disyuntivamente: consenso v disconformidad. Consecuentemente si es consenso no es disconformidad y viceversa, por lo que el silencio puede estar desconforme con la ignorancia o cómodo con ella. Es sólo una lectura, quizás le erré como “loco” en plena post-modernidad.
ResponderSuprimirera una cita que terminaba a ciegas.
ResponderSuprimirAlgo que empieza in media res y acaba inconcluso...vaya, las sombras se tragan todo!!!
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