1.5.13


El Olimpo había sido burlado, Prometeo dio a los hombres el candil fundamental para el desarrollo y ejercicio del ingenio, sin temor a los dioses protegió al hombre dándole la llama de la conciencia. El fuego es el ancestro de la razón iluminada de la modernidad, la que pretendía avanzar siempre en la dirección del progreso.
Hasta aquí un engaño y dos castigos.
Por un lado Zeus ordeno el castigo de Prometeo: un águila le comería el hígado cada día – hígado que se regeneraría cada noche por ser el órgano de un inmortal. Por otro lado en castigo de los hombres, fue enviada a la tierra Pandora una mujer emisaria de los dioses que introduciría todos los males: plagas, pestes, pobreza, abandono, guerras, mentiras.
Esta combinación de fuerzas benéficas y oscuras son más que un relato teológico, es una semblanza del corazón de las personas: el impulso libertario y la conciencia de finitud, un a medias permanente…

No hay comentarios:

Publicar un comentario