31.7.12


Lo bueno de no tener una línea definida como rectora y a modo de dogma (que imprime circularidad y redundancia en el pensamiento) es que uno asume la cultura desde los mismos principios que se asume la aventura: rigen el pensamiento de los trotamundos, la capacidad de asombro y la necesidad de búsqueda.
Porque es en el camino donde emergen las contradicciones, los encuentros, los acuerdos y la toma de decisiones sobre la misma marcha, a merced de vientos e incluso tempestades. Cuando sale nuevamente el sol, siente el viajero haber crecido un poco mas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario