9.6.14

Uno llega con sus auriculares y sus ilusiones a cualquier lugar desconocido. A primera vista nada le parece demasiado espectacular.
Entretanto me alojo en un hotel casi de mala muerte en el que estuve poco, poquísimo, casi nada. Pero… el pasillo me recordaba a la película de Tarantino (Hostel), incluso había una pareja de extranjeros en el cuarto pegado.
Pensé repetidas veces, ¿qué voy a hacer mi cortan los dedos?


--- crónicas del NEA, toma 2.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario