Mostrando entradas con la etiqueta aventurarse. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aventurarse. Mostrar todas las entradas

18.11.14

Abrió las hojas del mapa como si fuera Icaro abriendo sus alas. Luego, voló.
Pensó y pensó en algo curioso hasta que  recordó no sin una sonrisa burlona, la terrible desfachatez de “exploradores” poco leídos al mencionar aquella estrella como: “el Cirio” y casi todos, luego de una coma, ilustraban el hallazgo diciendo: “porque es de las mas brillantes del cielo”.
El desatino, no menor claro, se debe a que parten de un error ortográfico, etimológico y genealógico (desde ya). Por ende es un error cultural y de sentido, es decir: total.

Muchos refieren al “cirio” en el sentido “canónico” en tanto vela y que por ende que alumbra, pero el “Sirio” es el nombre del perro de caza de Orión (ambos miembros del panteón mitológico griego), luego inmortalizados en forma de constelaciones.  

18.10.14

Como hace siglos parece, desde la profunda infancia hasta hoy, ellos cargaron sus mochilas con sueños y charlas para andar caminos y prender fogatas.  

14.10.14

Crónicas de trekking, toma 1.
Sabado 11 de octubre. 15.00 hs. Habían pasado quince minutos después de iniciar una caminata de varios kilómetros y decidimos cruzar el arroyo en vez de bordearlo.

Nos pusimos en marcha y de repente vimos dos cosas: la primera fue que íbamos a tener que saltar con las mochilas de piedra en piedra hasta el otro lado. La segunda fue que me iba a caer al agua… 

22.9.14

El “acto primero” de Nosferatu (1922) comienza previniendo al lector de siquiera pronunciar el nombre sombrío del vampiro, las primeras imágenes mudas y en sepia nos recuerdan otros lejanos tiempos, como el día de ayer.
(…)

Entre los montes del Parque San Martín encontré todo tan familiar que me aferré a la idea de jamás haberme ido de sus senderos, de su sol infinito. Tantas veces crecimos allí que esa nostalgia feliz no me catapulta a un pasado idílico de cuentos, es decir nada mas alejado del gastado “había una vez”, sino que por el contrario, pude vernos en una sucesión infinita de momentos concretos en que aprendimos que allá afuera, aún quedan muchos kilómetros por recorrer.  


(Una sinfonía de horror).

9.1.14

Por fin y después de tantas peripecias solo faltan cinco días y partiremos con rumbo noroeste.
Siempre el camino es incierto por mas preparativos, experiencia y equipos que uno tenga, la ruta siempre está plagada de sorpresas y la emoción se mezcla con un sabor de alerta (necesariamente).  

La misma fecha que (nuevamente) vamos a partir, es decir el 15 de enero(1911), Robert Scott (la segunda persona en llegar al polo sur) escribe en su bitácora de viajes: “solo quedan cincuenta miserables kilómetros. Tenemos que llegar hasta allí, cueste lo que cueste”.

7.1.14

A veces parece mentira con la liquidez que se pasa del amor al odio, del caos al orden, del apocalipsis al génesis. 
A veces, soñamos y otras tantas sufrimos pesadillas sin embargo.
Mañana habremos reflotado el proyecto de una larga travesía, hoy todavía se hace imperiosa la necesidad de descansar.

Recargado. 

16.11.13

La existencia urbana compleja, burocrática en video-clip y mp3, tiene un inverso devaluado por superficial y predeterminado.

Lo urbano es entre paredes por definición. En tanto nosotros en escasas horas, vamos en busca de pequeñas grietas, le hacemos pito catalán a los muros y rastreamos el viento. 

5.11.13

Declaración de principios.

Es cierto que tuve una infancia y una adolescencia feliz, crecí en un íntimo contacto con la naturaleza.
No soy un cazador, que sea el propio universo quien me lo demande o me libre de serlo. Apenas si pesco… soy sencillamente un trotamundos, un acampante.
Y un lector también.
Esto es un verdadero privilegio para haber crecido sobre finales del siglo XX – centuria signada por la barbarie mecanizada y el #estar en ningún lado”.  
Corría 1992 – yo con apenas 10 u 11 años y días antes de mis primeras dos noches en carpa o incluso las que vendrían a la intemperie, compré un libro titulado “Manual del aventurero” de un alemán un poco desquiciado, un tal Rüdiger Nehberg. Hoy lo ví todo ajado en la biblioteca de mi casa. Cuantos kilómetros.
Claro, la naturaleza es una experiecnia vital, un abanico de corrientes y fuerzas, una constelacion de sonidos y colores. Profundidad y simpleza.
Mientras uno la encarna se aleja de lo urbano, luego regresa para desafiarlo y pornerlo de sobreaviso, de que allá afuera todavía la luna clama por cantares.
Finalmente las travesias y los libros tienen demasiado que ver. Este pequeño párrafo podría haberse llamado también “textos de una mochila”.
Así fuimos creciendo y hoy aún me interpreto en medio de aquella naturaleza cada vez mas lejana del asfalto, un camino equivocado y un hallazgo: el de uno mismo.
Allí me comprendo mejor que en cualquier otro lugar, lo que al principio fue una curiosidad, luego un estilo de vida y un modo de ser – quiero decir: un modo de estar presente en el mundo, hoy es por fin: una delcaración de principios impostergables.

Libre de dogmas y doctrinas, solo hay caminos. 

22.1.13


Puede parecer una estupidez, pero añoraba pasear por las calles de El Bolsón sin apuro, tomando unas cervezas,  que es como un Katmandú del 3ª mundo, nada especial y para ser sinceros prefiero Purmamarca en el otro extremo del país - o tal vez Tilcara -… ya Humahuaca es otro precio.
Mi bolsito de excursiones estaba impregnado de masala y un mix de picantes (de esos que se pone una pizquita), leer el libro del mundo desde sus sabores y sus olores no tiene nada que ver con lo que te cuentan o con aquello que uno supone. 

4.1.13


Ana Carolina Farías, hace algunos años recorriendo la costa del Uruguay, estabas empecinada en competir conmigo por ver quien sacaba la mejor foto (en vano).
El último día ya sin un peso, dejamos el hotelcito a las 10.00 - horario internacional- y el colectivo salía a las 1.30 AM o algo así, es decir que faltaba casi todo un día.
Llovía en Concepción. Deambular tiene sus costos y sus simplezas.  

2.1.13

Cuenta regresiva.


Una vez leí a un aventurero, de esos que viajan durante años alrededor de la línea del Ecuador por ejemplo, y decía que una forma de prolongar la aventura es vivir la etapa de preparativos como si fuera la propia travesía.
Hace cientos de partidas que práctico su consejo, por demás certero.

13.12.12


Un diario de ruta no reconoce precisiones gramaticales porque es un dejarse llevar, ahí mientras tanto suceden las emociones en la ruta.
Es caminar y pensar con las líneas fuga puestas en el horizonte. Es prolongarnos en la mirada que se pierde, es perpetuar el momento en un verso, una expresión, el ritmo de una melodía… la intemperie, esta vez como cobijo. 

31.7.12


Lo bueno de no tener una línea definida como rectora y a modo de dogma (que imprime circularidad y redundancia en el pensamiento) es que uno asume la cultura desde los mismos principios que se asume la aventura: rigen el pensamiento de los trotamundos, la capacidad de asombro y la necesidad de búsqueda.
Porque es en el camino donde emergen las contradicciones, los encuentros, los acuerdos y la toma de decisiones sobre la misma marcha, a merced de vientos e incluso tempestades. Cuando sale nuevamente el sol, siente el viajero haber crecido un poco mas.

19.5.10

En camino a…

Es interesante el camino que recorre Justino (Mártir) buscando en todas las corrientes de pensamiento y sin descartar a priori ninguna, hasta dar con aquella que lo guíe hasta la plenitud (felicidad).
Todos merecen la oportunidad de ser leídos (y confrontados).

- !!! -

27.2.10

visiones.

lo que se propone es tender a una fusión hombre-naturaleza, y no a su dominio con la consecuente destrucción.
el hombre no es su superior, sino una parte del todo.