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29.11.10

De vendas y ropajes.

Todos recordamos el pasaje del Principito, donde decía aquello de que lo esencial es invisible a los ojos, es que siempre hay un algo mas allá, que nos constituye desde el asombro, desde el espanto, desde lo perplejo, desde lo inabarcable y a conciencia de finitud.

Entonces hay un algo que funda la existencia, algo invisible a los ojos; quizá las fuerzas de la naturaleza: que en su inagotable vitalidad transformadora devienen-mundo o dios…

(meta…)

13.6.10

Estas palabras no llevan a ningún lado, porque nada diré.

A todas las confesiones inconfesables les dedico un momento de silencio, para sonreírles con un poco de temor y otro poco de aire victorioso.